Hay bandas que uno descubre. Y hay bandas que ya estaban sonando antes de que uno supiera que las estaba escuchando.
Estoy hablando de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
El 5 de junio de 2026 se nos fue el Indio Solari, a sus 77 años. Esta entrada iba a existir igual, pero ahora duele distinto.
La música que ya estaba en casa
En casa la música ya tenía dueño antes de que yo supiera ponerle nombre a una banda. Porque cuando uno es chico no elige el clima sonoro de la casa, y ahí nace la diferencia entre descubrir música y heredar música.
A Los Redondos yo no los descubrí: estaban sonando desde antes de que yo pudiera elegir qué escuchar. Con los años, eso que ya estaba ahí se volvió elección propia.
Una banda compartida
Para mí, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota eran eso: la banda que compartías con todos.
No era sólo “mi banda favorita”, como quien dice una preferencia musical. Los Redondos fueron una banda compartida, y siguen siéndolo cada vez que alguien los pone, los canta o los recuerda. Ya estaban en casa, en la radio, en charlas familiares, en amigos, en parejas y en generaciones distintas.
En el boliche, con todos saltando y cantando sus letras hasta perder la voz; tomando mate con amigos en la orilla de una laguna o en una plaza, y ellos, Los Redondos, siempre de fondo.
Canciones que vuelven solas
Sus canciones son de esas que se te pegan a la memoria y, aunque no las escuches todos los días, cuando vuelven a sonar las cantás sin pensar.
¿Quién en Argentina no escuchó a Los Redondos con un familiar, con amigos o con su pareja?
Quizás exista alguien. Pero creo que es más fácil encontrar dulce de leche en Marte.
¿Y vos? ¿Con quién escuchabas a Los Redondos?
Completá la ronda Complete the circle