Cada 13 de julio se celebra el Día Mundial del Rock. No porque ese día haya nacido el género, ni porque alguien haya decidido coronar una guitarra eléctrica como reina del planeta, sino por un concierto que en 1985 consiguió algo que parecía imposible: reunir a buena parte de las figuras más grandes de la música para tocar por una misma causa.
El concierto que reunió al mundo
Aquel día se realizó Live Aid, un gigantesco recital benéfico organizado por Bob Geldof y Midge Ure para recaudar fondos frente a la hambruna que castigaba a Etiopía. Durante unas dieciséis horas, la música viajó entre dos escenarios principales: el estadio Wembley de Londres y el JFK Stadium de Filadelfia. La transmisión llegó a más de cien países y fue vista por más de mil millones de personas.
En Wembley, Londres, tocaron, en orden: Status Quo, The Style Council, The Boomtown Rats, Adam Ant, Ultravox, Spandau Ballet, Elvis Costello, Nik Kershaw, Sade, Sting con Phil Collins, Howard Jones, Bryan Ferry —con David Gilmour en guitarra—, Paul Young, U2, Dire Straits, Queen, David Bowie, The Who, Elton John, Freddie Mercury con Brian May, Paul McCartney y el cierre colectivo de Band Aid.
Phil Collins incluso tocó en Londres y luego cruzó el Atlántico en el Concorde para presentarse también en Filadelfia.
En Filadelfia estuvieron: Bernard Watson, Joan Baez, The Hooters, Four Tops, Billy Ocean, Black Sabbath con Ozzy Osbourne, Run-D.M.C., Rick Springfield, REO Speedwagon, Crosby, Stills & Nash, Judas Priest, Bryan Adams, The Beach Boys, George Thorogood and the Destroyers con Bo Diddley y Albert Collins, Simple Minds, Pretenders, Santana con Pat Metheny, Ashford & Simpson con Teddy Pendergrass, Madonna, Tom Petty and the Heartbreakers, Kenny Loggins, The Cars, Neil Young, The Power Station, Thompson Twins, Eric Clapton, Phil Collins, Led Zeppelin reunido, Crosby, Stills, Nash & Young, Duran Duran, Patti LaBelle, Hall & Oates, Mick Jagger con Tina Turner, Bob Dylan con Keith Richards y Ronnie Wood, y USA for Africa.
Además hubo participaciones transmitidas desde otros países: Loudness desde Japón, B.B. King desde Países Bajos, Autograph desde Moscú y distintos conciertos colectivos desde Australia, Austria, Yugoslavia, Alemania Occidental y Noruega.
Un acontecimiento irrepetible
Pero Live Aid no quedó grabado solamente por la cantidad de estrellas reunidas. Quedó en la memoria por la sensación de estar viendo algo que sucedía una sola vez: estadios llenos, televisores encendidos en distintos rincones del mundo y millones de personas compartiendo las mismas canciones casi al mismo tiempo.
Black Sabbath volvió a tocar con Ozzy y metió “Children of the Grave”, “Iron Man” y “Paranoid”. Judas Priest hizo “Living After Midnight”, “The Green Manalishi” y “You’ve Got Another Thing Comin’”. Led Zeppelin, con Robert Plant, Jimmy Page y John Paul Jones, tocó “Rock and Roll”, “Whole Lotta Love” y “Stairway to Heaven”, acompañado en batería por Phil Collins y Tony Thompson.
Queen necesitó apenas unos minutos para adueñarse de Wembley. U2 convirtió “Bad” en un momento mucho más largo e imprevisible de lo planeado. Paul McCartney empezó “Let It Be” con problemas de sonido. Hubo encuentros, regresos, fallas y actuaciones que después se volverían legendarias. No fue una ceremonia perfecta y prolija. Fue un acontecimiento vivo, enorme y por momentos caótico, como suele serlo el rock cuando realmente está pasando.
El planeta frente a una misma pantalla
También fue una demostración del poder que tenía la televisión en aquella época. Mucho antes de las redes sociales y las transmisiones permanentes por internet, el planeta pareció reunirse durante unas horas frente a una misma pantalla. El escenario estaba a miles de kilómetros, pero la sensación era que aquello estaba ocurriendo ahí mismo, dentro del living.
Por qué el 13 de julio sigue sonando
Tal vez por eso el 13 de julio terminó convirtiéndose en el Día Mundial del Rock. No para elegir a la mejor banda, al mejor guitarrista ni al tema más importante de la historia. El rock nunca se dejó ordenar con tanta facilidad.
Es un día para recordar todo lo que puede caber dentro de esa palabra: guitarras que rugen, baterías que hacen temblar el piso, voces imposibles de confundir, discos gastados, recitales, remeras, pósteres, cassettes y canciones que todavía hoy consiguen devolvernos a un momento exacto.
Porque el rock no fue solamente lo que sonó desde un escenario. También fue lo que ocurrió de este lado: subir el volumen, aprender una letra de memoria, descubrir una banda, esperar un disco, mirar un recital por televisión o sentir por primera vez que una canción parecía haber sido escrita especialmente para nosotros.
Cuarenta y un años después de Live Aid, aquellas imágenes siguen girando. Y mientras una canción todavía sea capaz de encender un recuerdo, hacer mover una cabeza o empujar una mano hacia el control del volumen, el rock va a seguir haciendo lo suyo:
sonar como si el mundo necesitara escucharlo.
Cuál fue la canción, el disco o la banda que te hizo sentir por primera vez que el rock también era tuyo?
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